Hola a tod@s.
Llevo leyendo este foro desde 2016 y registrada desde 2017, empapándome de toda la información posible para poder dar un buen hogar a un nuevo miembro de la familia. En julio de 2018, con la lección aprendida (al menos la parte teórica), la despensa llena de latitas "buenas", rascadores repartidos por todo el piso, juguetes varios... fui a 3 protectoras de mi ciudad a ver peludines.
Me enamoré de una gatita de casi año y medio y a los pocos días llegó a casa, a su habitación segura. Nada más salir del transportín ya estaba haciendo la croqueta y poniéndose panza arriba para que se la rascara (eso lo ha seguido haciendo hasta ahora, varias veces al día). Al día siguiente ya estaba pidiendo salir de la habitación y se paseó por toda la casa sin ningún miedo. En pocos días estaba totalmente adaptada y como si hubiera estado conmigo toda la vida. Estoy muy agradecida a la protectora por el gran trabajo de socialización, desde luego se notó.
La historia de Jana, por suerte, no es de las más tristes que podamos encontrar. Abandonaron a su madre, gata casera, porque se quedó preñada. Tuvo la suerte de ser rescatada por una protectora especializada en gatos y pudo parir en condiciones en lugar de en la calle. Jana y sus hermanitos se criaron en la protectora, algunos se fueron de pequeños y otros crecieron allí, pasando la edad "ideal" para la adopción, como si los pequeñines no fueran a crecer nunca, pero bueno, ya sabemos cómo va. El caso es que Jana se vino conmigo y, después de casi un año, me cuesta imaginar cómo era nuestro hogar (de Jana y mío) antes que ella viniera a casa.
En el tiempo que lleva conmigo ha acabado de crecer y ha pasado de una adolescente de 4,7kg a toda una señora de 5,2kg. No es que esté gordita (aunque lo estuvo durante una temporada - gracias Purizon-), es que es larguísima. Necesita perder unos 250g y ya está. A la veterinaria no le preocupa, pues a mí tampoco.
El tema de la comida ha sido toda una aventura. Gracias al foro lo tuve claro desde el principio: pienso sin cereales y cuanta más comida húmeda mejor. Compré Purizon pollo y pescado y latitas de varias marcas, sabores y texturas, tanto completas como complementarias. Con Purizon fue genial, venía de Smilla y en 15 días hicimos la transición sin incidentes, con la ayuda de un probiótico que me dio la veterinaria por si las moscas. No sé qué le ponen pero comía sin mesura y se puso como una bola. Ahora llevamos unos meses con Orijen Fit & Trim y mucho mejor, se ha estilizado y ha perdido parte de la "barrigota Purizon".
Las latas ya fue otra historia. No estaba acosumbrada a ellas, y al principio con 10-15g al día tenía suficiente, y sólo de pollo o pollo con algo. Las completas ni probarlas. Con muuucha paciencia y tras haber probado 60 latas distintas de 12 marcas diferentes, por fin, en mayo de 2019 la señora ha decidido que las latas completas sí le gustan (hacía meses que no lo intentaba) y estamos otra vez haciendo ronda de prueba entre Feringa, Grau, Catz Finefood y Granatapet, con suerte diversa, pero la que le gusta la devora y estamos alrededor de los 90g/día de completa. Así que en cuanto haya terminado con todos los packs de prueba, ya tendremos suficientes variedades para ir rotando y, por fin, hacer como mínino una alimentación 50% húmeda / 50% seca, aumentando la cantidad de húmeda los festivos / vacaciones hasta casi el 100%. Ahora también come latas de pescado, lo que al principio era imposible.
Bueno, creo que ya me he enrollado bastante. Os dejo algunas fotos de Jana para que la conozcáis.
Muchas, muchísimas gracias a quienes participáis en este foro, porque sin vuestras contribuciones estoy segura que en casa habría muebles con marcas de uñas, Jana estaría mal alimentada y con sobrepeso, etc. ¡Sois geniales!