Yo creo que echa mucho de menos cazar, vivía en una colonia campestre y seguro que cazaba mucho; y creo que también echa de menos jugar con otros gatos. Conmigo juega, pero es como que se aburre rápido, y se frustra, me maúlla como pidiéndome algo, pero yo no sé qué más hacer.
Lo de la acogida, me da miedo que no salga bien, y nadie adopte al gatito nuevo, y tener un problema añadido en casa.
Tampoco sé cómo podría hacerse lo de la acogida ahora con el confinamiento. No sé si es un motivo justificado para salir de casa, jejejje.
En fin, le daré una vuelta más al asunto, a ver qué hago.
Puede ser que eche de menos esas aventuras.
Cuando acoges, si no se llevan bien no te obligan a que te lo tengas que quedar eternamente. De todas maneras, si dices que estuvo en una colonia y se lleva bien con tu conejo, no tiene por qué salir mal. La mía es que estuvo mucho tiempo viviendo sola y luego la echaron a la calle y no se quedó en ninguna colonia, así que nunca convivió con otros animales.
Yo voto por acoger a un gatito pequeño o bastante más joven, de manera que no sienta que el visitante es una amenaza.
Cuando uno funge como casa de acogida, no hay obligación de mantenerla, pero de todas maneras eso se puede hablar previamente con la protectora.
Lo ideal para adopción es a partir de los 3 meses, que permanezca con sus hermanos y mamá y aprenda a controlar la mordida y eso, aunque no siempre es posible. En todo caso, entre 3-6 meses cualquier gato es lo bastante pequeño como para que no debieras tener problemas con la adaptación. Eso sí, que haya pasado la cuarentena y esté testado, porque sino tendría que pasarla contigo antes de que puedas juntarle con Mintou.
Otra ventaja de que sea pequeño es que así podéis enseñarle cómo comportarse con la conejita, si se acostumbra a convivir con otros animales desde pequeño es más fácil evitar problemas en ese sentido.