Hola. Como ya he puesto en otros hilos, recientemente sufrimos la pérdida de uno de nuestros gatos (teníamos dos gatos, una hembra y un macho, que falleció).
Pese a la pena enorme, decidimos adoptar otro casi de inmediato, pero estamos teniendo problemas con su llegada. Explico un poco la cosa a ver si alguien tiene idea de cómo puedo corregir la situación.
Tras la muerte de Sandokan (7 años) su compañera Rita (5 años) se quedó muy desorientada. De repente estaba extremadamente cariñosa y necesitaba atenciones y caricias todo el tiempo. Hasta me pedía que la cogiera en brazos, cuando ella siempre ha odiado estar en brazos. Pese a que objetivamente era un cambio a mejor, era evidente que a la gata le pasaba algo.
No queríamos que la pena impidiera dar una oportunidad a otro gatito, así que decidimos adoptar un compañero para Rita hace unas tres semanas. Pensamos que quizá, al estar tan cariñosa, el recibimiento podría ser algo más suave. Trajimos a Benito (3-4 meses).
Nada más llegar dejé que se vieran y se olieran, para saber qué tal reaccionaba Rita, porque el pobre Benito es un bonachón y todo le parece bien.
No hubo suerte. La gata enloqueció y se blqueó, chilló fortísimo y se escondió debajo de una mesa. Al intentar calmarla me lanzaba zarpazos (sin sacar las uñas, la pobre) No quería saber nada del nuevo. A partir de ahí, lo que hicimos fue tener a Benito aislado y, de vez en cuando, hacer que intercambiaran espacio. Es decir, poner de vez en cuando a Rita en el cuarto del nuevo y dejar suelto a Benito, para que, por un lado Rita huela y se habitúe a su presencia y olor y, por otra parte, para que Benito se familiarizara con la casa y paseara en investigara a placer.
Hicimos eso durante una semana más o menos, pero nos dimos cuenta de que Rita no mostraba la más mínima curiosidad. No olía ni se acercaba a su puerta para saber qué pasaba allí dentro. Era muy raro. Negación absoluta. Cuando le tocaba estar en el cuarto de Benito, se limitaba a rascar la puerta para salir, sin investigar ni un poco ni oler sus cosas.
Al cabo de una semana y algo más así, decidimos que compartieran espacio mientras al menos uno de nosotros estuviera presente, para controlar. El rechazo de Rita era total. Directamente bufaba y gritaba si se acercaba el peque. Al cabo del tiempo dejó de ser tan escandalosa pero empezó a autoexcluirse y aún sigue así. No nos hace caso a penas y está, yo diría que deprimida. Pasa horas en el mismo sitio sin moverse. Hablaba mucho y ahora no se la oye, al llegar a casa se pasaba unos minutos haciendo ochos entre nuestras patas y luego se iba a si felpudo a tumbarse para que la sobaran y ahora se queda donde esté sin hacer caso a penas. Cuando se mueve, persigue a Benito y le zurra a mala uva. El marcaje es total. Tenemos miedo de que esto condicione el carácter del nuevo, porque es muy muy bueno y no quisiéramos que lo traumatice y lo vuelva un miedoso o desconfiado.
La verdad es que no sabemos muy bien qué hacer. Se come toda la comida de cachorro y ni toca la suya, le quita de los sitios en los que se pone a descansar, le roba juguetes a los que jamás les hizo caso y una camita en la que nunca quiso dormir. A nosotros ha dejado de hacernos caso, sobre todo a mi mujer (con lo cariñosísima que estaba tras la muerte de Sandokan). A mi no me hace caso pero a ella la evita directamente.
Está siendo bastante complicado y nos da mucha pena ver que parece que no van a ser muy amigos que digamos. Si tenéis algún consejo será bien venido.
Sobre todo, quisiera saber cómo reconducir la situación.
Un saludo a todos, perdón por el tostón y gracias de antemano.
(Última modificación: 18-10-2018, 04:01 PM por Perrobuzo.)
Uff, la verdad es que parece complicado. No sé mucho sobre presentaciones porque solo tengo un gato, pero lo más preocupante me parece el hecho de que Rita haya cambiado tanto su comportamiento. Que ignore o persiga y acose a Benito es relativamente normal (hay gatos a los que les cuesta mucho aceptar un nuevo miembro en la familia), pero un cambio tan brusco de comportamiento...
Yo creo que más que intentar juntarles, lo primero es conseguir que Rita se sienta a gusto en casa. Por lo que cuentas, es como si quisiera marcar su territorio, aunque ese comportamiento de ignoraros me parece un poco raro... Yo intentaría aumentar la atención que le prestáis, si tenéis que consentirla un poco durante un tiempo que así sea. Dadle chuches cuando se acerque, intentad jugar más...igual sería útil tenerles separados un poco más de tiempo hasta que Rita vuelva un poco a ser ella misma.
En todo caso si la cosa es tan seria, yo haría lo que dice Ajwl y preguntaría a algún profesional, como mínimo al veterinario a ver si puede orientaros mejor...Puede que también sea útil que pongáis feliway, tal vez relaje un poco a Rita porque parece que está todo el día en tensión.
Espero que mejore la cosa y que alguien pueda darte mejores consejos, ve contándonos como van.
Yo tampoco he tenido experiencias así, pero yo me olvidaría de juntarlas hasta que no recupere su comportamiento normal, porque se le están juntando dos problemas, la pérdida y la llegada del intruso.
Sí. Quizá nos hemos precipitado al juntarlos. La intención era tenerlos más tiempo separados y que el contacto fuera más paulatino, pero al ver que Rita directamente ignoraba el cuarto en el que estaba Benito encerrado y que al estar ella en ese cuarto lo único que quería era salir de allí, sin interesarse por la habitación donde está el intruso, pues nos dimos cuenta de que eso no estaba funcionando. Era como si ella, después del disgusto iniciy ver que su amenaza estaba encerrada en un cuarto, hubiera decidido hacer como si no existiera. Yo creo que se boqueó. Para is a su arenero, por ejemplo, tenía que pasar por delante de la puerta de Benito y simplemente la miraba, pero no se acercaba a olisquear. Al contrario, pasaba sin detenerse, mirando, pero sin detenerse.
He dedecir que a nosotros, poco a poco, nos va haciendo más caso e incluso a ratos juega un poquito con nosotros, pero va a ratos. La mayor parte del día esta de "bajona" por decirlo de alguna manera.
Pobre se debe sentir tan mal como vosotros por la perdida pero no tiene el razonamiento suficiente para encajar aún otra compañía, vosotros tenías la mejor de las intenciones pero quizás necesita un tiempo a solas
Yo os recomendaría volver a empezar, dejar a Benito otra vez en una habitación hasta que veáis que Rita se va relajando y después empezar las presentaciones poco a poco, primero cinco minutos o así con Benito en el transportin y que Rita se acerque si quiere, y cada día un poco más hasta que lo huela y no haya problemas. En estos ratos ir dándoles premios a Rita para que vea que estar con Benito es algo bueno.