Yo tuve el mismo problema y he conseguido 'controlarlo'. En mi caso las polillas estaban en las alacenas de la cocina y se comían la comida.
Primero limpié todo y en cada estantería de las alacenas puse un ramillete de lavanda. En mi caso el olor era agradable porque era lavanda natural. Las polillas desaparecieron pero el método no es la panacea; es decir, los ramilletes van perdiendo olor y las polillas vuelven. Así que hay que cambiar los ramilletes cada dos o tres meses.