Sol tiene 2 meses y es muy juguetón. Procuro no dejarle jugar con nuestras manos, pues es obvio que va a "cazarlas" y prefiero pocos arañazos a poder ser. Pero cuando le acariciámos o le cepillamos o le hacemos cosquillas (que le molan mucho), él toca con la patita (pero con las uñas para dentro normalmente, ¡bien!) pero muchas veces se emociona y muerde. De momento no hace daño, es más un pellizco que nada más pero, claro, va a crecer y entonces va a doler. Lo de decirle no y apartarle cuando lo hace me da a mí que no sirve para nada. Buscando trucos encontré que una opción para intentar enseñarle que no debe hacerlo, era tirarle un poco de agua con un vaporizador cuando lo hace. Lo he probado, se queda sorprendido (y mojado) pero tampoco parece que entienda la relación.
¿algún truco? ¿o simplemente va a pasársele?