¡Muy buenas! Es mi primera vez escribiendo por aquí, aunque conozco el foro de hace tiempo y ha sido de gran ayuda.
Somos papás de dos gatos, macho de casi 4 años y hembra de casi 8, que vinieron a la vez de la misma protectora. Allí convivían juntos con más gatos en el mismo recinto, pero no tenemos ni idea de cómo se llevarían entre ellos. Nos fiamos de la elección de la veterinaria que estaba por allí de juntarles a los dos, pero la verdad es que fue mal desde el primer momento.
Pasaron la fase de tener miedo a todo los dos hasta acostumbrarse a la casa y a nosotros, pero no entre ellos. Él la tenía siempre totalmente controlada. En cuanto la gata se levantaba, él ya estaba con la mirada fija y pose de caza controlando cualquier movimiento y no le hacía nada de gracia que utilizara el comedero ni el arenero. En cuanto la veía caminar se lanzaba a por ella y siempre acababa en desastre. Así que probamos los consejos de poner dos areneros, varios comederos, etc... Pero nada, TODO era del gato y siempre había problema.
Pasados unos meses, el problema territorial menguó hasta el punto de que pueden usar el mismo arenero y el mismo comedero. Con eso no hay problema (aparentemente). Lo que ha persistido durante 2 años es el tema de "atacarla" cuando le place. Y pongo "atacar" con comillas porque estamos casi completamente seguros de que lo que él hace es jugar (muy bestia, pero jugar) con ella, pero ella SIEMPRE interpreta ese momento como un ataque y se pone loquísima a chillar. Vive estresadísima la pobre, con los típicos espasmos en el lomo y la cola zarandeandose a lo loco. Hay rachas en las que él la deja más en paz, pero últimamente está siendo un poco infernal, especialmente las madrugadas con ataques cada hora. Esta semana la tuvimos que llevar al vete porque le hizo daño en la pata y cojeaba (no fue nada por suerte).
Él a veces va a lamerla (incluso alguna rara vez ella también lo ha hecho con él), pero ella siempre está tensísima y le acaba soltando un zarpazo para alejarlo. A veces han estado muy juntos durmiendo (nunca pegados ni abrazados) y no ha pasado nada, pero en cuanto él hace algún movimiento ella lo interpreta como que le va a hacer algo y se va corriendo. Le tiene auténtico terror xD.
No tenemos ningún tipo de esperanza en que se vaya a solucionar el asunto tras 2 años así. Hemos probado lo de jugar mucho con él, lo de las feromonas, etc... Pero nada, es que no hay nada que le quite las ganas de cazar a esa gata. ¿Alguna idea que se nos escape? ¡Muchísimas gracias de antemano!