La del ambientador creo que soy yo. Era un frasquito que compré en un mercadillo medieval con un peluche para echarle y colgarlo. El olor era de jazmín, y funcionaba a las mil maravillas como repelente en sofá, sillones y un tablón de corcho. Pero se me acabó y no volví a encontrarlo en el mercadillo... probé otros y me pasó lo mismo que a Eli, el olor de éstos no es tan intenso, se va en seguida y hay que echar demasiado a menudo.