A éste le cogi porque con el otro solo tenía las cosas malas de los gatos, lo de poder cogerles, abrazarles y acariciarles como que no. Asi que como siempre me han encantado los colores de los siameses, la misma hija, que tambien es muy gatera, de hecho ella tiene otros dos, buscó donde habían camadas caseras y encontró en Salamanca y tuvo la paciencia y la decisión de irse hasta allí para coger otra bolita de las cinco que habían tenido la pareja de siameses de la casa. Aquí escogió al más grandote, pensando que si estaba más gordo es porque andaba más listo a la hora de mamar jajaja. Tenía 16 días...le tuve que criar a biberones, enseñarle a ir a la arena y "activarle" para que hiciera sus cosas, vamos como si fuera su madre. Aprendió rapidísimo, ya sabéis que son muy listos. Y ese es... pegajoso, cariñoso, se me subía encima a todas horas y en todas partes...y me ronronea fuerte fuerte.
El otro no ronronea nunca.
Ojo que a mí Chico le quiero con locura, pero éste es mucho más mío y le adoro.
Os digo que se me subía, porque ahora no puede y como no le coja yo, pues nada