Pues dentro de lo malo, María José ha tenido suerte. Me explico: yo me encuentro ahora mismo en la misma situación. Operé a mi gatita hace dos meses y en estos momentos está en celo. Y si digo que dentro de lo malo has tenido suerte, es porque, al menos, tu veterinario ha actuado con decencia. La mía primero no quería reconocer que estaba en celo, decía que estaría estresada, y cuando con la gata allí delante maullando y en plena lordosis con el culillo en pompa, a ella misma le debió de parecer que hacía el ridículo negándolo, lo admitió, pero me soltó un rollo de ovarios ectópicos y que ella no era responsable en absoluto. Y sí, lo de los ovarios ectópicos existe pero hay que hacer pruebas para afirmarlo y operada hace sólo dos meses lo más probable es que dejaran tejido...
Si ya es duro encontrarse en esta situación, imaginaos cuando reaccionan en plan soberbio , escurriendo el bulto y no te dicen ni lo siento.
Ahora me toca buscar otro veterinario y sufrir con mi pobre Lluvia el celo y otra operación (con lo mal que lo pasamos la primera vez hace tan sólo dos meses) . No hay derecho, estoy triste, cabreada, harta de la poca profesionalidad y la falta de humanidad de muchos que deberían de dedicarse a otra cosa... Y para colmo, donde vivo tampoco hay mucho donde buscar.
Sólo hay un centro que lo haga con laparoscopia y allí que iré porque no pienso dejar que me la rajen otra vez, pobrecita mía. Y esperemos que esta vez vaya todo bien.