Desde que adoptamos a Elsa (la primera) hemos observado que siente adoración por el calor. En invierno llega al extremo de meter la carita entre los barrotes de la estufa. E incluso en verano, a casi 40 grados de temperatura, se tumba cerca de la ventana para tomar el sol durante las horas de más calor. No sabemos si se debe al tiempo que estuvo en la calle y casi se heló (la adoptamos con año y medio) o es que simplemente, es una gata muy friolera.
Y con Duque es todo lo contrario. Cuando llenamos una cubeta con hielo para meter dentro las cervecitas, enseguida llega él, se sienta y no se le ocurre otra cosa que meter toda la cabezota dentro, jajaja. Chupa y juega con el hielo, ¡le encanta sacarlo fuera del agua y perseguirlo por todos lados! (Os imaginaréis cómo deja la habitación).
Sin embargo, cuando les llenamos un poco la bañera (apenas unos centímetros) para que jueguen, por allí ni pisan.
De Sheyla no hemos descubierto todavía nada reseñable en cuanto a elementos... ¡pero en cuanto descubramos algo, lo añadiremos, jajaja!
¿También los vuestros tienen reacciones similares con el frío/calor y húmedo/seco? :) A veces creo que los nuestros fueron alquimistas, jajaja, siempre experimentando con los elementos, jajaja.
(Última modificación: 21-08-2015, 06:48 PM por Lecturas14.)
A Suki le encanta lamer plasticos, si compro papel de cocina de esos paquetes enormes, ya viene corriendo a intentar lamerlo, creo que le gusta la sensacion de deslizamiento, porque es capaz de dar un lenguetazo de lado a lado, como una yonki, a mi me pone de los nervios, porque pienso que se puede intoxicar con la tinta de impresión o algo igual de raro.
¡Jajaja, qué graciosos, si es que a veces son unos trastos... pillan unas manías más extrañas, jajaja!
Veo que los nuestros no son los únicos que juegan con los elementos. Es que nos asombra y nos llama la atención la obsesión de Elsa con el calor... parece ser que se trata de una gatita muy friolera, jajaja.
Duque es el más grandote de los tres, así que tiene sentido que no sea el más friolero precisamente. Parece que a él le va el frío, jajaja.
(Última modificación: 22-08-2015, 05:37 PM por Lecturas14.)
Pues los míos con esto del calor y el frío son un poco raros, bueno Fang no tanto porque cuando hace frío viene a acurrucarse con nosotros y cuando hace calor se espatarra en el suelo pero Bitxo sí que es raro. Con el frío no porque invariablemente se tumba al sol o se viene con nosotros al sofá debajo de la mantita pero con el calor es un bicho raro, tan pronto lo ves tirado en el suelo como se viene al portátil y se tumba bien pegado a la rejilla de ventilación por donde sale ese aire tan caliente y tan molesto en verano.
A los nuestros, estos días que hacía tantísimo calor (40-42º), les mojábamos un poquito para que estuvieran algo más fresquitos. Nos mojábamos nosotros las manos en el grifo y sin secárnoslas (pero tampoco chorreando) íbamos donde estaban ellos y los acariciábamos para humedecerles el pelito. Sólo en los días de más calor. ¡Y lo agradecieron! :)
(Última modificación: 22-08-2015, 06:16 PM por Lecturas14.)
Pues esto de mojarlos es buena idea, porqué Núvol lo ha pasado mal cuando hacía tanto calor... lo veías espachurrado en el suelo y le daba igual todo!!! Me lo apunto para el año que viene, o por lo que queda de verano.
Los gatos son espíritus que han bajado a la tierra. Estoy seguro de que un gato podría caminar sobre las nubes sin traspasarlas.
Pues hoy he pillado a Mimosa (la panterita) tomando el sol en la terraza a medio día y aunque ha refrescado un poco, a esa hora hacia bastante calor, así que he bajado la persiana aunque ella estaba tan feliz. En casa tenemos a Mimosa y Ágata (la tricolor) que les encanta el calor, lo mismo el del radiador que se pegan hasta que casi ellas queman, que el del sol, que se ponen ardiendo, no sé como aguantan.
Sin embargo a Pelayo le gusta jugar con el hielo, es feliz con un trocito de hielo, en verano claro.