09-12-2017, 11:06 PM
#1Comportamiento agresivo solo conmigo.
Buenas tardes.
Tengo dos gatas. Ambas rescatadas en distintas circunstancias cuando eran pequeñas.
La primera, Chispa, tiene 2 años y medio. La segunda, Kira, 1 año y medio.
El problema lo tengo con Chispa. Desde que la traje a casa (me la dieron unos chicos que la habían encontrado, con problemas intestinales, lastimada en el lomo), siempre fue mi debilidad. Le he dado mimos, cariño, todo el que he podido.
Coincidió su primer celo con la llegada de Kira, la segunda gata. Por suerte todo marchó sobre ruedas, las gatas se llevan de maravilla y a nosotros en la familia nos tranquiliza que Chispa no pase tanto tiempo sola. De la llegada de la segunda gata ya ha pasado casi año y medio.
Luego de las revisiones de rigor con el veterinario para Kira, al ser gata nueva, llegó el tiempo de hacerle el test de inmuno deficiencia felina a ambas, ya que no se lo había hecho aún. Las dos están sanas.
El problema comenzó cuando llevé a ambas al veterinario para eso. A Chispa costó muchísimo lograr sacarle sangre, hubo que administrarle tranquilizantes para que estuviera relajada y yo tuve que sostenerla todo el tiempo para que se tranquilizara.
Desde ese día, se tornó asustadiza, sobre todo conmigo, con el resto de la familia no tanto. Al menor movimiento brusco huía, sobre todo de mí. Pasé de ser la persona que le daba caricias, cariños, besitos, a ser casi un enemigo.
Salvo cuando está en celo. En ese período se apega mucho a mí, me sigue, duerme cerca mío, me espera a la llegada del trabajo, deja que la tenga en brazos.. pero todo producto de su celo, en cuanto la suelto, se pone en posición de ser "cubierta" por un gato macho. Una vez que se le pasa el celo, nuevamente me rehuye, si me acerco puede emitir ese silbido extraño que hacen cuando están asustados y erizan el pelaje.
Tiendo a pensar que desde su punto de vista soy un "gato macho"; cuando está en celo,me busca; cuando no lo está, me rehuye o me hace frente para que no me acerque.
Una amiga mía, en plan chiste, cuando le contaba que para Chispa yo era "su gato" cuando estaba en celo y cuando se le iba me miraba como diciéndome "ni te me acerques", decía ¡qué gata cretina!, jajaja
Mas allá del chiste, la verdad es que me he cansado de intentarlo, y estoy pasando al proceso de ignorarla y alejarla de mí cuando está en celo.
No sé que hacer.
¿A alguien le ha ocurrido algo así?
Muchas Gracias por su atención.
Juan
Nota: adjunto una foto de Chispa, de cuando aún éramos grandes amigos.
10-12-2017, 05:08 PM
#3RE: Comportamiento agresivo solo conmigo.
Muchas gracias por vuestras respuesta, Ptraci y Lauraar.
Me quedaron en el tintero algunos datos que pueden ser importantes. Vamos por partes.
El esterilizar a ambas gatas ha estado en nuestros planes. La verdad, es que, más que nada por razones económicas no lo hemos hecho. Eso se solucionará pronto.
Por otro lado, tampoco me he quedado quieto con ese tema. He consultado varios profesionales, para saber costes (es llamativo lo que puede variar ese tipo de intervención entre un sitio y otro), pero sobre todo en el procedimiento. No me preocupa tanto el dinero que cueste, sino más bien lo que sea menos cruento para mis gatas, más aún en el caso de Chispa. Así me he enterado que algunos las operan por el vientre, y otros por el costado. Este último es más caro, pero me parece que menos cruento. Tú conocerás el tema mejor que yo.
En cuanto a Chispa, cuando no está en celo, no es todo el tiempo agresiva. Pero sí debo de realizar ciertos pasos, que se parecen muchos a los consejos que me has dado. Si ella desea que me acerque, lo primero y principal es mostrale mis manos, que las vea, que las huela. Si es de su agrado, me dejará que la acaricie, que le pase mi mano sobre su cabeza, que le rasque las orejas, que con la yema de mi pulgar haga como su fuera la lengua de un gato, y le haga caricias firmes, pero suaves. Eso le encanta. Pero, eso sí, jamás debo pasar de la cruz de sus hombros. Si mi mano va más allá, puede que se enfade o me largue un manotón. Si ella desea que le acaricie el lomo, se parará y dejará que mi mano se deslice por su lomo. Solo un par de veces. Pasado ese tiempo, bajará de donde está y se irá a otro sitio.
Hemos pasado de, llegar de mi trabajo y, antes de cualquier cosa, acercarme donde Chispa descansaba, para acariciarla, tenerla en brazos, darle besitos en la cabeza, que me mire fijamente y me entrecierre los ojos indicándome que todo está bien, a tener que hacer procedimiento que te cuento más arriba para acariciarla.
Ambas gatas son muy curiosas, les encanta ver qué estamos haciendo, y si es algo nuevo, más aún. Tenemos por costumbre que, si no es algo que les haga daño, o que sea comida, le acercamos el objeto o lo que estamos haciendo para que lo huelan, lo investiguen. Si viene en caja, serán horas de investigar la caja, de meterse en ella por turnos. Es decir vida de gatos normales.
Pondré en práctica lo que me has indicado, a la espera de poder esterilizar a ambas gatas. Mi miedo es que, si soy yo el que las lleva al veterinario nuevamente, me asocien con el humano malo que las lleva al sitio donde les hacen daño. Eso dolería mucho.
Muchas Gracias por tu ayuda
Juan.
(Última modificación: 10-12-2017, 05:09 PM por juanchusjuan.)