Nosotros las dos primeras semanas cerrábamos la puerta y nuestra gata se acostumbró y se dormía en su camita pero nos fuimos a la playa y empezó a dormir con nosotros y al volver decidimos dejarla porque dormía toda la noche y se portaba genial. Mi chico tenía problemas para dormir y desde que duerme con la gata duerme mejor. Después llegó el gato y casi nunca duerme con nosotros, muy raramente y solo a nuestros pies. Suele dormir en mi silla del ordenador o en su trasportín y tiene mil camas que no usa.
Éste verano no duermen nunca con nosotros y lo echamos muchísimo de menos

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Los gatos duermen donde quieren, así que la única opción es cerrar la puerta y ponerle varias camas por la casa. Y tener suerte y que no le de por maullar o golpear la puerta como hacía mi primer gato, que le daba hasta cabezazos.