¡Hola! Os cuento un poquito lo que nos está pasando con Lila, a ver que opináis.
Como sabéis, la recogió mi padre el pasado dia 31/10, con apenas mes y medio (de hecho está ahora mudando los dientes de leche).
Pues bien, lleva con celos casi ininterrumpidamente, desde diciembre.
Por lo visto es raro, pero puede pasar, ya que según el vete, hay mucha carga hormonal en el ambiente (¿?), y eso les afecta...
Está siendo horrible para ella, ya que está muy estresada, pero también para las otras dos, que no entienden que le pasa...
No la quieren esterilizar de momento, porque aun no llega a los dos kilos y prefieren esperar un poco.
No sabemos que hacer, ni como ayudarla.
¿Os ha pasado algo parecido?
Gracias.
Pero le han hecho analíticas?????? Lo de la carga hormonal ambiental me suena rarísimo. Lo que hay que ver es la carga hormonal de ella, y ver si hay algún problema de salud que se lo esté provocando.
No le han hecho nada, no le dan importancia...
La última vez q fuimos al vete fue el 26/01, a ponerle la segunda dosis de la vacuna, y solo nos dijeron que había que esperar a que pesara dos kilos para poder operarla.
Que tipo de análisis le deberían hacer?A que se puede deber esta situación?
Por Internet no encuentro información...
Yo pediría otra opinión, no parece algo tan normal...
Si el primer celo fue en diciembre la gatita tendría 3 meses y la "carga hormonal en el ambiente" podría ser ahora, que por allá está por llegar la primavera, pero.....en diciembre ????
(Última modificación: 11-02-2019, 01:41 PM por lauraar.)
Buf.. yo sin dudarlo pediría una segunda opinión.. Como bien dices lo pasa mal la gata, los gatos de su alrededorr, vosotros y no sé si incluso tenéis problemas con vecinos.
A nosotros nos hicieron esperar pero porque las habían vacunado y tenían que pasar dos semanas pero no nos dijeron nada del peso y una de las dos también tuvo celo bastante pronto..
Gracias por responder!
Para llegar a los 2 kg, le quedan unos 200 gr.
Calculamos que para finales de este mes, ya puede sobrepasar ese peso.
Cuando en diciembre le comentamos que estaba en celo, lo que nos dijo primero fue que seguro que nos estábamos confundiendo (creedme que no hay ninguna duda de que es celo), luego se planteó la posibilidad de que fuera más mayor de lo que parecía (pero claro, lo de los dientes de leche, no deja mucha duda sobre la edad), así que determinó que era celo precoz...
Ellos no le dieron ninguna importancia, desde luego.
En cuanto a pedir una segunda opinión , la verdad es que no nos lo habíamos planteado.
Con mi veterinario de toda la vida, tuvimos un disgusto bastante gordo, cuando Lila estaba tutelada por la Asociación, y no pienso volver por allí.