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Agresividad repentina de mi gata y pánico por la llegada inminente de un bebé
isabel211
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07-05-2020, 02:18 PM #1 Agresividad repentina de mi gata y pánico por la llegada inminente de un bebé

Buenos días a tod@s! 


Desde ayer tengo un problema repentino y estoy a la desesperada buscando respuestas...soluciones...comprensión...

Os cuento: Tengo dos gatas, Lula de 7 años y Molly de 4. Molly, la pequeña, desde que llegó impuso su carácter dominante y la otra asumió el papel de sumisa. Hasta el momento todo perfecto. Llevan 4 años conviviendo juntas, y más allá de persecuciones jugando y algún que otro manotazo, no había visto nada raro. Tras esta temporada confinados en casa, y observar más su comportamiento y con la mejor de mis intenciones, cuando Molly echaba a Lula de donde estaba plácidamente durmiendo, he intervenido riñéndola, en dos ocasiones. Después de mucho leer, creo que he metido la pata hasta el fondo por meterme en su jerarquía, pero me daba mucha pena ver cómo la pobre Lula no podía estar tranquila en ningún sitio sin que la otra tuviera que fastidiarle. Digo que he metido la pata porque ayer, sin venir a cuento y sin esperarlo en absoluto, mientras acariciaba a Molly (la dominante), Lula apareció por la puerta, pobre sin decir nada, y Molly se le tiró cual leona enfurecida. Mi reacción fue ir detrás a frenarla con lo que me acabé llevando un arañazo. Mi marido salió enseguida del despacho al escuchar los gritos y cogió a Lula y la metió en su despacho hasta que Molly se calmara. 
Al rato, salió del despacho y en cuanto Lula asomó la cabeza, Molly se volvió a tirar sobre ella igual de enfurecida. Nosotros nos acojonamos tanto que yo me subí al sofá y mi marido cogió una manta por si tenía que echársela encima. Fue un momento de mucha tensión. 
Luego se calmó, y Lula siguió con mi marido en el despacho y yo me quedé en el comedor, sentada en el sofá con Molly al lado super cariñosa conmigo. Estaba todo el rato pendiente de la puerta y de cualquier tipo de ruido por si volvía a aparecer Lula.

Al medio día, hice la comida con normalidad, puse la mesa, comimos y recogimos. Cuando estábamos en la cocina recogiendo, Molly estaba super cariñosa, rozándose por mis piernas, haciendo la croquete, pidiendo amor...y bueno pues me puse a acariciarla. De repente, se le cruzó yo que sé que cable y se me abalanzó chillando. Imaginaros mi reacción, me encerré en la galería, cerré la gatera y esperé a que pasara el temporal. La gata estaba al otro lado del cristal con cara de loca, mirándome como si me quisiera matar. Mi marido subido a la encimera de la cocina, un cuadro, vamos. 
Cuando se calmó y pude salir, nos encerramos en la habitación y llamamos al veterinario. Ya habíamos contactado con un etólogo porque pensamos que era algún problema conductual de agresividad hacia la otra gata, pero cuando se giró contra mi, valoramos que pudiera estar enferma o que fuera algo físico. El veterinario nos dijo que la intentáramos meter en el trasportín y la llevásemos. Le dejamos el trasportín en el comedor, y dada la curiosidad de los gatos ante todo, ella solita se metió, nos subimos al coche y la llevamos. Allí, a pesar de nuestro temor, se portó genial, se dejó explorar totalmente, y la veterinaria nos dijo que la veía genial. Así que volvimos a casa sabiendo que teníamos un grave problema emocional con la gata. Compramos feliway y esperamos que pueda hacer algo. 

Pasamos la tarde tranquilos, mi marido con Lula en el despacho y yo con Molly en el comedor. Entiendo que a lo mejor, pueda estar estresada, el confinamiento le ha podido causar estrés porque estamos todo el día en casa, o mis intentos de instaurar un poco de igualdad con la otra gata pues también habrán hecho lo suyo, pero ha sido tan repentino y traumático, que ahora el estrés lo tengo yo, que desde ayer cuando pasó estoy atemorizada. 

El etólogo nos dijo que cuando estuviera tranquila, probásemos a juntarlas poco a poco. El caso es que Molly se pone super tensa si oye a la otra maullar, o algún ruido de puertas para dentro, entonces, no sabemos cuándo será el mejor momento para poder juntarlas de nuevo. 

El mayor de mis problemas es que, toda esta movida sería un problema a solucionar a corto o largo plazo, poco a poco y con tranquilidad, pero resulta que estoy embarazada de 7 meses y medio, y después de ver la cara con la que la fiera me miraba mientras yo estaba arrinconada y encerrada en la galería, no sé si me voy a poder fiar de ella. Ha sido siempre una gata super cariñosa, tranquila, y sumisa con los humanos. Con Lula, ella era la jefa, pero jamás pude pensar que se me tiraría a mí como lo hizo ayer. Y ahora mismo estoy entre la espada y la pared. El sólo pensar que pueda darse una situación igual con el bebé de por medio, me causa tanta desesperación que me pongo en lo peor. 

El mayor de mis problemas ahora mismo, es que estoy en casa con miedo, en mi propia casa y acojonada cuando hay algún ruido y se pone tensa o a gruñir…el entrar hacia las habitaciones y que esté pendiente de todos los movimientos, vamos, que estoy con el corazón en un puño y pensando qué pasará de aquí a dos meses. ¿Cómo reaccionará ante una situación que realmente sí es para causar estrés como la llegada de un nuevo miembro a la familia? ¿Me voy a arriesgar a poner en peligro a mi hija? Yo a mis gatas las he querido siempre como dos miembros más de mi familia, pero francamente, es la primera vez que me planteo que lo que viene es lo primero y que si no me siento segura, no voy a permitir que convivan en la misma casa. Me ha mostrado su peor cara, pasando de 0 a 100 en menos de un segundo, sin tiempo a reaccionar, a ver que iba a pasar eso, no sé, pero jamás pude pensar que yo estaría escribiendo esto, viendo su comportamiento hasta el momento. 
 
Después de esta chapa, por favor, necesito consejos, situaciones que hayáis tenido parecidas, qué soluciones veis, qué haríais en mi situación…no sé cómo actuar y el tiempo no juega a nuestro favor. Molly no es consciente de lo malo que es que haya perdido la confianza en ella y que ahora mismo le tenga miedo.
 
Muchas gracias de antemano.
Isabel.
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07-05-2020, 09:39 PM #2 RE: Agresividad repentina de mi gata y pánico por la llegada inminente de un bebé

A ver, en primer lugar te recomendaría contactar con un experto en conducta felina, porque como dices, esos cambios no se producen así como así, y dudo mucho que tu intento de evitar la dominancia de Lula haya sido tanto como para crear esta situación.

Como opinión personal, los animales en general son muy muy susceptibles a nuestras emociones. Tu propia tensión puede estar haciendo que ellas estén tensas, y el miedo es la peor reacción posible porque si un gato se siente inseguro y temeroso, va a saltar a la mínima. Así que creo que un punto importante es darte cuenta de que tu actitud las afecta en gran medida, porque eso es algo que sólo tú puedes corregir.

También te diría que intentes cansarlas. No sé cómo actúan normalmente, pero tal vez al no estar juntas hayan reducido sus ratos de juego, y lo que tú interpretaste como un ataque era simplemente energía mal conducida. Un gato no te ataca así porque sí, menos si te conoce, pero puede ser que necesitase desfogar energía y al no poder hacerlo con la otra gata, actuase contigo como lo habría hecho con ella: ellos saltan, se muerden, se persiguen y juegan a atacarse, el problema es que ella probablemente no sabe que para ti no es un juego. Así que yo intentaría cansarla con juegos, dedicarle al menos dos o tres sesiones largas de juego con cañas o pelotas, que impliquen correr por la casa y cazar cosas, y luego premiarla o darle comida y ya relajación.

Un nuevo miembro en la familia no tiene por qué suponer un estrés para ellos: piensa que si una de tus gatas tuviera gatitos, la otra no va a tirarse a por ellos. Tendría curiosidad y querría olerlos, y la madre tendría que establecer límites (por ejemplo, puedes estar cerca de él pero no cuando esté en la cuna, o no subirte sobre el bebé, etc.), pero el hecho de que venga un niño no debería ser un problema si se presenta correctamente y los humanos no lo convertimos en un problema creando tensión.

Lo mejor, como he dicho antes, es que consultes con un profesional que pueda tranquilizarte al respecto y daros unas pautas para trabajar todos
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