Necesito de vuestra ayuda desesperadamente.
Hace muchos años que no tengo gatos y, aunque siempre me he criado en una casa con una gran presencia de ellos, nunca había tenido cerca un caso como el actual.
Tenemos en casa un gatito macho de 2 meses al que adoptamos hace 1. Como cachorro que es, asumimos que los primeros meses iban a ser de juegos, arañazos y mordiscos hasta que se "acostumbrase" a su nueva casa, familia y normas. Hasta ahí todo bien.
Comió pienso enseguida y usó el arenero super rápido, no hemos tenido hasta ahora problemas con pipís, ni con que se afile en el sofá, muebles, zapatos... nada de eso.
Pero hemos observado que muerde demasiado. En casa establecimos la norma desde el principio de "nada de jugar con las manos ni los pies" y mis hijas (de 11 y 4 años) lo han entendido y respetado desde el principio. Tiene cañas con plumas, pelotas, ovillos y un sinfín de juguetes con los que interactúa con nosotros y con las niñas. Pero muerde continuamente cuando juega y cuando no. Cada vez más, se pasa el día con el rabo "gordo", las orejas hacia atrás y caminando de forma encorvada allá por dónde va... no sé cómo interpretar esto.... es miedo? Está a la defensiva??
Él no se deja acariciar. He asumido que se trata de un gato arisco y con un nivel alto de energía (en parte porque se trata de un cachorro evidentemente, pero ya os digo, he interactuado mucho con gatitos y éste es más activo que la mayoría de todos ellos...). Tratamos de jugar mucho con él para que así se canse y baje esos niveles pero el problema está en que "ataca" demasiado. Echa las orejas hacia atrás, se le pone literal cara de loco y sale corriendo hacia alguna de mis hijas, las muerde super fuerte y se va. Lo hace indiferentemente estando jugando como si no. Parece que se le cruza un cable, se obceca y hasta que no le hace daño a alguna de ellas no para. La mayor lo lleva mejor porque cuando lo ve venir se quita o da una palmada y "corta" así la intención del gato. Pero a la chica nos la tiene acribillaíta...
En el momento que muerde le decimos un "No" grande y rotundo y paramos toda clase de juego y contacto, pero va va cada vez a más... Es como si no entendiera que nondebe hacer eso...
Hasta el momento, duerme encerrado en el cuarto de baño por las noches. No nos fiamos de dejarlo suelto (que podría estarlo perfectamente ya que acude a su lugar de comer cuando le apetece y no hay problema ninguno a la hora de hacer sus necesidades) pero cuando mis hijas están dormidas ha cogido por costumbre saltarles a la cara y nos da mucho miedo...
No sé qué estamos haciendo mal... o cómo podemos mejorar la situación. El veterinario no nos ofrece muchas alternativas... que si es arisco lo "respetemos" y que vaya por libre, que esperemos a ver si cambia con el tiempo y que si los "ataques" a las niñas son continuos que busquemos una especie de parque para gatitos que se venden y que esté cerca de ellas pero encerrado hasta que se acostumbre a no hacer eso... y me parece muy triste tenerlo encerrado...
Mi marido no quiere que tener un gato sea un problema en casa, y lo entiendo, dice que lo demos en adopción si no mejora y, lejos de mejorar, cada vez va a peor, muerde más y con más fuerza...
¿ha habido algún ruido fuerte en casa que pueda haberle alterado? Porque podría ser agresividad redirigida hacia vosotros por algo que haya podido afectarle. Los gatos son muy sensibles al más mínimo ruido, cualquier cosa les puede hacer saltar. Lo único que se me ocurre es jugar mucho con él, distraerle de todas las formas posibles, para que se calme.
También te aconsejo comprar Feliway, hay tanto en difusor como en spray. Son feromonas sintéticas que imitan las naturales de los gatos. Les suele ayudar a adaptarse a nuevos espacios.
También os aconsejo buscar un etólogo felino, que sea especializado en gatos, porque igual os vais a uno general y no sabe arreglar el problema (perros y gatos son muy distintos en comportamiento, lo que sirve para unos puede no servir para los otros). Os puede ayudar con las pautas de adaptación.
Porque también puede ser una falta de adaptación al entorno, falta de sociabilización... si lo tenéis desde el mes de vida, es fácil que le falten cosas por aprender, cosas que solo su madre y sus hermanos le pueden enseñar. Los humanos podemos educarles a no subirse donde no deben o a no hacer ciertas cosas, pero no somos gatos y es difícil que podamos entenderlos al 100%.
Otra cosa: cuando os muerda, aunque no haga mucho daño, haced como si os doliese mucho, muchísimo. Igual así se da cuenta de que el modo de juego no es el correcto. Poco a poco lo irá entendiendo, aunque a priori parezca que no, porque son muy cabezotas. Piensa que es un bebé, piensa en tus hijas cuando eran bebés y verás que, si la situación no es igual, será parecida. Que a ellas les tuviste que educar. El gato es igual, es un bebé en crecimiento y hace cosas de bebés de su especie.
También te diré que la mejor solución al problema sería otro gato de su misma edad, porque aprenden el juego con sus congéneres (aquí, nuestra solución al 90% de los problemas de gatos es tener otro gato y funciona), pero no quiero asustarte.
Calma, paciencia y si ves que la cosa no mejora, busca ayuda de un profesional. Hay etólogos especializados en gatos que pueden orientaros en como resolver el problema Pero no tiréis la toalla. Los animales necesitan mucho amor y paciencia para llegar a ser los maravillosos adultos que son luego, igual que nosotros.
Ya contarás si mejora algo y ya sabes, para lo que necesites, aquí estamos todos. En la medida que podamos, pues te iremos ayudando. Saludos.
No hay gatos feos, solo hay gatos perfectamente imperfectos.